El yoga es una práctica antigua cuyo origen se remonta a miles de años en la India. Está diseñado para ayudar a lograr una visión más positiva de la vida y una constante sensación de serenidad y paz.

La palabra “yoga” significa “unión” y “la unión con lo divino”. Sin embargo, hoy día muchas personas han despojado esta actividad de toda espiritualidad, de manera cuando piensan en yoga les viene a la cabeza imágenes de personas en colchonetas practicando posiciones imposibles.

Esto es parte de yoga, pero hay mucho más. Personas de todas las edades y en todos los estados físicos pueden practicarlo y adaptarlo a sus necesidades y gustos.

Si crees que el yoga no es para ti, aquí ofrecemos 5 razones para que comiences a practicarlo lo antes posible.

 

1.- Es una buena forma de hacer ejercicio

Lo primero, y lo más obvio, es que en el yoga movemos el cuerpo. Sólo por el ejercicio moderado que implica, ya merece la pena acudir a las cases. Además, puedes adaptar los ejercicios a tu experiencia y al nivel de confort que desees. Aquí no hay competencia alguna, todos tenemos nuestro lugar. Hay numerosas series de movimientos perfectas para cada tipo de persona.

 

2.- Te conecta con tu cuerpo

Los estiramientos y ejercicios de yoga te facilitan el “reencuentro” con tu propio cuerpo. Practicarlo de forma regular te pone en sintonía con tus brazos tu espalda, tus piernas… y te permite saber cuándo un ejercicio funciona bien y cuándo has de cambiar de postura.

 

3.-  Te enseña a respirar

Una parte importante del yoga son los ejercicios de respiración (o pranayama), que se pueden realizar de forma independiente o incorporados a los movimientos físicos.

Animan a realizar un sistema de respiración más focalizado. Todos respiramos, pero lo hacemos de forma inconsciente. Al pensar en ello, la respiración se convierte en una herramienta efectiva contra el estrés y hace que nos sintamos mejor.

4.- Mejora tu sueño

Muchas personas se pelean cada noche con las sábanas. A veces cuesta conciliar el sueño, otras abren los ojos a las 5 y ya no hay forma de volver a dormir… Numerosos estudios han demostrado que realizar ejercicios suaves antes de ir a la cama ayuda a dormir más rápido y tener un sueño de mayor calidad. Yoga encaja perfectamente en esta categoría de ejercicio suave.

Esta relación entre yoga y sueño puede deberse a diferentes causas. Si hay zonas de tu cuerpo que te duelen, el yoga puede aliviar las molestias y, en consecuencia, dormir mejor. También es posible que el ritmo y la secuencia de ejercicios de yoga tengan un final tan tranquilizador que induzcan al sueño. De hecho, no es raro que una alumna se duerma en una clase 😉

 

5.- Favorece una buena postura

Muchos ejercicios de respiración requieren sentarse con la espalda recta. Una buena postura es clave en la práctica de yoga. Al principio, puede costar, pero poco a poco, te acostumbras y sientes que es bueno. Acostumbrados a mirar el móvil con la cabeza inclinada, a trabajar en oficinas con la espalda doblada… Es raro sentarte recto. El yoga moldea tu espalda y te empuja a tener una buena postura: pareces más más alto, caminas más ligero y, lo más importante, te sientes mejor.

 

Son cinco motivos para practicar yoga, pero hay muchos más. ¿Por qué no vienes a nuestras clases y los descubres?