Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dolor es la experiencia sensitiva y emocional desagradable que se relaciona con un daño real o potencial de los tejidos del cuerpo. Todos lo hemos sentido, en zonas distintas y en intensidades diferentes, y sabemos identificar la sensación de dolor. Pero la comunidad científica todavía es incapaz de comprender por completo el universo que rodea a esta sensación… ¿por qué? Atentos a lo que los expertos en fisioterapia Zaragoza de Sabáh Spa tienen que contaros.

Para empezar, aunque parezca sorprendente, el dolor está en nuestra mente, nuestro cerebro lo crea y además, lo hace para protegernos. La manida frase de “el dolor te recuerda que todavía estás vivo” no puede ser más cierta en este contexto. Los propios fisios Zaragoza lo afirman, el dolor tiene su parte positiva, ya que nos indica que estamos en peligro. Al notar el dolor, el sistema nervioso empieza a pensar que tiene que hacer algo para eliminarlo; es decir, nos alarma. Ésta es la razón por la que no debemos abusar de analgésicos que enmascaran el dolor. Lo más efectivo y positivo para nuestro cuerpo es rehabilitarlo con la ayuda de la fisioterapia Zaragoza.

El cerebro es el culpable

El único responsable del dolor es el cerebro. El dolor postural, los esguinces, los golpes… todos ellos se sienten porque los sensores envían información eléctrica al cerebro. En el cerebro la información se interpreta y, entonces, se produce el dolor. El cerebro utiliza un ‘mapa de carreteras’, según la Asociación Americana de Fisioterapeutas, por el que circula las alarmas de dolor a los tejidos dañados. Pero, aquí viene lo más curioso, ¿sabes por qué cada uno tenemos una sensibilidad distinta al dolor? Con el tiempo vamos aprendiendo a interpretar el dolor y, por esto, cada persona responde de forma diferente a la misma lesión. El dolor no se puede medir, ni palpar, ni siquiera se puede decir que exista realmente, simplemente lo sentimos.

La parte no física del dolor

La lesión es la parte física del dolor, pero también tiene una parte no física, una parte mental. Esta parte está influenciada por los pensamientos que cada uno tiene sobre el dolor, que nos hacen sentir el dolor con mayor o menos intensidad. Es decir, la intensidad del dolor no está relacionada únicamente con el daño real en nuestros tejidos, sino que el dolor depende del contexto externo e interno de cada uno. Y es que, según la antes citada Asociación Americana de Fisioterapeutas, los pacientes sienten un aumento del dolor cuando se encuentran en una situación de estrés o en el lugar de trabajo. El cerebro interpreta que estamos en una situación de mayor inseguridad y por tanto, el dolor aumenta.

La fisioterapia Zaragoza no cura, te curas tú

“Voy al fisio para que me cure” Error. Esta idea podría ir en contra de la fisioterapia, pero nada más lejos de la realidad. El fisioterapeuta Zaragoza no te da una medicina que elimina el dolor instantáneamente sin ningún esfuerzo, sino que diagnostica y te enseña cómo ayudar a tu a cuerpo para iniciar el camino hacía la recuperación. Desde el momento en el que se lesiona, el cuerpo humano está buscando cómo rehabilitarse y la fisioterapia supone un empujón necesario para que el cuerpo vuelva a su estado normal. Acudir al fisio y realizar sus pautas en casa, supone tratar el dolor desde su origen, aprendiendo a interpretar las alarmas de nuestro cerebro.

Por lo tanto, nos curamos cada uno, con nuestro trabajo diario, pautado por un experto, como los fisios del Centro de fisioterapia Zaragoza de Sabáh Spa. En nuestro centro sabemos lo importante que es la salud de nuestros pacientes y velamos por ellos todos los días. Visítanos o ponte en contacto con nosotros si tienes cualquier tipo de duda sobre este tema. Estaremos encantados de ayudarte a paliar el dolor que sientes desde la raíz del problema.