Como sabéis, hemos comenzado con las evaluaciones de suelo pélvico. Nuestra fisioterapeuta examina el estado de esa zona y ofrece un diagnóstico y un tratamiento, si es necesario. Queremos hacer un pequeño balance de lo que estamos viendo en cabina.

Lo primero que hemos notado es que muchas mujeres no conocen su propio cuerpo. Tal vez por tradición o por pudor parece que esa zona es territorio vedado. Pero la vagina, el útero, la vejiga… todo forma parte de nuestra anatomía y la mejor forma de cuidarla es saber cómo funciona, qué partes tiene, cuál es su forma… Aquí realizamos una exploración y las mujeres tienen la oportunidad de descubrir su cuerpo en nuestro centro.

Uno de los problemas más habituales es la incontinencia, especialmente en embarazadas. Se estima que una de cada tres mujeres tendrán incontinencia a lo largo de los nueve meses. Es muy común en el inicio y final del embarazo: al inicio porque las hormonas cambian y todo el cuerpo se altera; al final porque el bebé ya es muy grande y la presión en la vejiga es mayor. También le sucede a muchas mujeres después de dar a luz; aquí influye cómo se ha desarrollado el parto, si ha habido episiotomía, qué presión ha recibido el periné…

Aunque la incontinencia es algo habitual, puede tratarse. Es bueno acudir a un diagnóstico 8-12 semanas después del parto; desde entonces puede realizarse un tratamiento específico de abdomen. Muchos problemas de vejiga durante la edad adulta, pasada la menopausia, vienen precisamente de no haber tratado bien el suelo pélvico tras el parto; por eso, cuidarse hoy es prevenir de cara a mañana.

Músculos del suelo pélvico tras prolapso

Músculos del suelo pélvico tras prolapso

Por último, los prolapsos son frecuentes en las mujeres tras la menopausia. Es el descenso de un órgano de la cavidad pélvica hacia el exterior; lo habitual es que ese órgano sea la vejiga. También está muy relacionado con haber dado a luz de forma natural y con el cambio de estrógenos que se produce en la menopausia. Aquí hemos visto varios prolapsos de grado 1, el más leve. Puede corregirse con distintas técnicas de fisioterapia, ejercicios de kegel y gimnasia abdominal hipopresiva.

En definitiva: hay que perder el miedo al suelo pélvico y conocer nuestro cuerpo. Es la mejor forma de prevenir futuros problemas. En Sabah, nuestra fisioterapeuta experta en suelo pélvico realiza valoraciones gratuitas hasta el 30 de junio. Si quieres una cita, puedes solicitarla aquí. No esperes a tener un problema, acude a nuestro centro para prevenir.