Hoy queremos compartir con vosotros el motivo de nuestra política de cancelaciones, que en algunos casos ha suscitado malestar entre nuestros clientes.

En Sabáh trabajamos al máximo para dar el mejor servicio posible: seleccionamos a las mejores terapeutas, masajistas y técnicos en estética, cuidamos con detalle las instalaciones y tratamos de mantener una calidad elevada en nuestro trabajo. En contraprestación, pedimos a nuestros clientes respeto por este trabajo y por el tiempo que dedicamos.

Al principio, no existía un límite para poder anular una reserva. Lo establecimos después de comprobar que muchas personas cancelaban poco antes de la hora escogida. ¿Por qué tantas cancelaciones? Es cierto que surgen imprevistos, pero si alguien tiene en su agenda una cita para un masaje, una sesión de fisio… ¿Cómo de importante ha de ser ese imprevisto para cancelarla?

Llegamos a la conclusión —dura, pero real— de que si es posible cambiar de día sin que suponga un coste, da pie a hacerlo con relativa frecuencia. Por supuesto, no todo el mundo lo hace, pero sí existe un porcentaje constante y supone un perjuicio para el buen funcionamiento de Sabáh. ¿Por qué?

Cuando una persona llama un miércoles y reserva una sesión de fisio para el sábado a las 12.00, nosotros bloqueamos esa hora y la asignamos a una de nuestras terapeutas. Si el viernes por la mañana esa persona nos llama para cancelar o cambiar el día, tenemos cierto margen para poder dar esa hora a otro cliente, que tal vez esté en lista de espera. Si no hay aviso o se avisa el mismo día, no tenemos ese margen: la hora queda desierta y nuestra terapeuta pierde una hora de su tiempo; además alguien que podría beneficiarse de ese hueco libre, no puede hacerlo.

En definitiva, perjudica a Sabáh, a sus trabajadores y a sus clientes.

A fin de asegurarnos de que todos los clientes conocen esta condición de venta, aparece en nuestros bonos y nuestras recepcionistas lo señalan al hacer la reserva. También llamamos a la persona en cuestión el día anterior, para recordar la cita.

Los bonos cuentan con un importante descuento sobre el precio ordinario tienen una característica propia: si se pierde una cita, también se pierde esa sesión.

Perder una cita que cuesta un dinero no es agradable; pero su razón de ser es el respeto por el tiempo y el trabajo de nuestras terapeutas, masajistas y técnicos en estética.

Confiamos en vuestra comprensión y en poder seguir trabajando para vosotros durante mucho tiempo.